Mostrar mensagens com a etiqueta Marta López Vilar. Mostrar todas as mensagens
Mostrar mensagens com a etiqueta Marta López Vilar. Mostrar todas as mensagens
MARTA LÓPEZ VILAR
MARTINE BRODA
(estudo e antologia)
Queridos amigos,
os adjunto el enlace de la publicación cultural Ojos de papel donde ha salido un artículo y una breve antología bilingüe en homenaje a una de las mayores poetas francesas de todos los tiempos: Martine Broda (Nancy, 17 de marzo de 1947- París, 23 de abril de 2009). El autor del artículo es su traductor oficial, el también poeta: Miguel Veyrat. La antología la he realizado yo. Os recomiendo que lo leáis y disfrutéis de una de las voces místicas más estremecedoras de la lírica contemporánea.
El filósofo Theodor W. Adorno afirmaba que no se podía escribir poesía después de Auschwitz, que era un acto de barbarie, pero se equivocaba: está la obra de Broda o de Celan (a quien ella tradujo por primera vez al francés), lo insoportable del silencio, su tragedia, también su amor.
Espero que os guste.
http://www.ojosdepapel.com/Index.aspx?article=3555
LLAVE DE IGNICIÓN
comulgo un fuego inmenso esta noche.
sin voz. sin tiempo.
devoro esta salada carne
por el soplo que arrulla el mar
y las montañas.
abro estas alas. bebo sin cesar
el néctar y el corazón. ninguna sombra
nos protege. el sol y el agua queman
la superficie de este cuerpo
en que la negra flor
traslada de raíz el aroma de esta luz
que pocos ven.
[...]
É este o início da tradução de Marta López Vilar de um dos poemas do meu livro mais recente, Chave de ignição, publicado em 2009 pelas edições Labirinto. Pode ser lida aqui: http://laberintodepapel.blogspot.com/2010/03/llave-de-ignicion.html
comulgo un fuego inmenso esta noche.
sin voz. sin tiempo.
devoro esta salada carne
por el soplo que arrulla el mar
y las montañas.
abro estas alas. bebo sin cesar
el néctar y el corazón. ninguna sombra
nos protege. el sol y el agua queman
la superficie de este cuerpo
en que la negra flor
traslada de raíz el aroma de esta luz
que pocos ven.
[...]
É este o início da tradução de Marta López Vilar de um dos poemas do meu livro mais recente, Chave de ignição, publicado em 2009 pelas edições Labirinto. Pode ser lida aqui: http://laberintodepapel.blogspot.com/2010/03/llave-de-ignicion.html
José do Carmo Francisco
Os labirintos do esquecimento
(para uma leitura de De sombras y sombreros olvidados)
Os poemas deste livro de Marta López Vilar que recebeu o Prémio Blas de Otero de Poesia oscilam a sua respiração poética entre a Arte e a Natureza.
Alguns poemas denunciam no seu articulado um convívio permanente com a literatura. Por exemplo: «Como siempre, se acostumbra la luz / hasta muy tarde. / También yo, que espero tu voz / com el dolor cumplido / y un poema de Montale / Nel fumo / a punto de decirme donde estás.»
Entre a vida chamada «real» e a vida povoada por símbolos, imagens e metáforas, o poema testemunha uma expectativa: «Hace tiempo que abandonamos / la pátria de los símbolos / Ni noches ni poemas. / Sólo el olvido / y la certeza de que no estarás / al otro lado de la cama.»
Depois do encontro vem o esquecimento em «El después»: «Entre tu y yo la vida se ha perdido.»
O segundo capítulo instala os poemas na Natureza. Vejamos «Los motivos de la aurora»: «Como si hubiera tenido tu cuerpo / acorralado entre la espuma / deambula la luz. / Puedo escribir sus pasos / sus cuchillos, hogueras, caracolas…»
Mas instala não só os poemas mas também os protagonistas como em «Víctimas de la aurora»: «?Qué esperamos tú y yo / en esta esquina helada de la aurora? / Todos los encuentros ya llegaran / Ahora, palomas muertas y las palabras / contemplando todos nuestros cuerpos.» Subtilmente a autora liga as duas realidades (Arte e Natureza) num poema: «Es la aurora quien nos observa com los cien / ojos de Argos, quien recorre / uno a uno tus cuerpos fatigados y dormidos / tu brillo constelado entre la cama / Dentro de ti se despierta un cauce / de olvido y de memoria / del que yo bebería cada amanecer / si no durmieras.» Refiro subtilmente porque a autora conjuga com toda a naturalidade uma realidade geográfica («aurora») com um valor cultural que radica na mitologia grega («Argos») e no seu conhecimento.
De novo a Arte surge num conjunto de poemas a partir de motivos poéticos (Carles Riba, Jorge Luís Borges, Lizardi e Stratos Marino/Georgios Seferis) e a Natureza a partir de memórias de cidades como Granada e Atenas. A primeira porque é uma cidade repleta «de fuentes y de flores»; a segunda porque há cidades necessárias para apagar a obscuridade: «Al igual de los dioses, hay ciudades necesarias / para borrar lo oscuro / la tiniebla poderosa de la palabra rota / o esse no querer despertar outra vez / de la caverna del olvido y de la muerte.»
Um dos problemas que se colocam à escrita (e à leitura) dos poemas de alguém que domina a história e a teoria da literatura, os conceitos e os meios de tradução poéticas de várias línguas, é o perigo real de haver um excesso de cultura, um luxo verbal, uma certa ostentação. Os poemas deste livro desviam-se convictamente desse perigo. Bastam pequenas citações de um poema para se perceber a capacidade da autora para surpreender os leitores com versos inesperados, insólitos e felizes.
Vejamos quatro curtas citações de um poema intitulado «Apuntes sobre tema de Noviembre»:
«Qué lluvia, qué amor de paraguas tan extraño
Cruzo la madrugada com nosotros dentro
Para que nunca nos salvara.»
«Recuerdo que no estabas o que nunca habías llegado.»
«Noviembre. Tú buscabas la muerte como quien explica
la llegada de un tren vacio desde la lejanía del invierno.»
«Morir o vivir / forman parte de la misma mentira. /
Cada dolor tiene su ángel hermoso / custodiando los cuchillos.»
Entre o precário ostensivo do Amor e o inevitável misterioso da Morte, o poema de Marta López Vilar lembra que só se pode olhar para o esquecimento com prudência quando caminhamos nos seus enormes labirintos.
Vejamos o poema «Las sombras y los olvidos»:
«Ni el amor ni la muerte a ti me une / solo la desolación de marcharnos / sin cordura hacia el olvido / yo no regresar nunca y no saber / qué hemos vivido ni com quién.»
(Editora: Ediciones Amargord, Capa: René Magritte, Foto: Luiz Pablo Nuñez, Prefácio: José Cereijo)
Os labirintos do esquecimento
(para uma leitura de De sombras y sombreros olvidados)
Os poemas deste livro de Marta López Vilar que recebeu o Prémio Blas de Otero de Poesia oscilam a sua respiração poética entre a Arte e a Natureza.
Alguns poemas denunciam no seu articulado um convívio permanente com a literatura. Por exemplo: «Como siempre, se acostumbra la luz / hasta muy tarde. / También yo, que espero tu voz / com el dolor cumplido / y un poema de Montale / Nel fumo / a punto de decirme donde estás.»
Entre a vida chamada «real» e a vida povoada por símbolos, imagens e metáforas, o poema testemunha uma expectativa: «Hace tiempo que abandonamos / la pátria de los símbolos / Ni noches ni poemas. / Sólo el olvido / y la certeza de que no estarás / al otro lado de la cama.»
Depois do encontro vem o esquecimento em «El después»: «Entre tu y yo la vida se ha perdido.»
O segundo capítulo instala os poemas na Natureza. Vejamos «Los motivos de la aurora»: «Como si hubiera tenido tu cuerpo / acorralado entre la espuma / deambula la luz. / Puedo escribir sus pasos / sus cuchillos, hogueras, caracolas…»
Mas instala não só os poemas mas também os protagonistas como em «Víctimas de la aurora»: «?Qué esperamos tú y yo / en esta esquina helada de la aurora? / Todos los encuentros ya llegaran / Ahora, palomas muertas y las palabras / contemplando todos nuestros cuerpos.» Subtilmente a autora liga as duas realidades (Arte e Natureza) num poema: «Es la aurora quien nos observa com los cien / ojos de Argos, quien recorre / uno a uno tus cuerpos fatigados y dormidos / tu brillo constelado entre la cama / Dentro de ti se despierta un cauce / de olvido y de memoria / del que yo bebería cada amanecer / si no durmieras.» Refiro subtilmente porque a autora conjuga com toda a naturalidade uma realidade geográfica («aurora») com um valor cultural que radica na mitologia grega («Argos») e no seu conhecimento.
De novo a Arte surge num conjunto de poemas a partir de motivos poéticos (Carles Riba, Jorge Luís Borges, Lizardi e Stratos Marino/Georgios Seferis) e a Natureza a partir de memórias de cidades como Granada e Atenas. A primeira porque é uma cidade repleta «de fuentes y de flores»; a segunda porque há cidades necessárias para apagar a obscuridade: «Al igual de los dioses, hay ciudades necesarias / para borrar lo oscuro / la tiniebla poderosa de la palabra rota / o esse no querer despertar outra vez / de la caverna del olvido y de la muerte.»
Um dos problemas que se colocam à escrita (e à leitura) dos poemas de alguém que domina a história e a teoria da literatura, os conceitos e os meios de tradução poéticas de várias línguas, é o perigo real de haver um excesso de cultura, um luxo verbal, uma certa ostentação. Os poemas deste livro desviam-se convictamente desse perigo. Bastam pequenas citações de um poema para se perceber a capacidade da autora para surpreender os leitores com versos inesperados, insólitos e felizes.
Vejamos quatro curtas citações de um poema intitulado «Apuntes sobre tema de Noviembre»:
«Qué lluvia, qué amor de paraguas tan extraño
Cruzo la madrugada com nosotros dentro
Para que nunca nos salvara.»
«Recuerdo que no estabas o que nunca habías llegado.»
«Noviembre. Tú buscabas la muerte como quien explica
la llegada de un tren vacio desde la lejanía del invierno.»
«Morir o vivir / forman parte de la misma mentira. /
Cada dolor tiene su ángel hermoso / custodiando los cuchillos.»
Entre o precário ostensivo do Amor e o inevitável misterioso da Morte, o poema de Marta López Vilar lembra que só se pode olhar para o esquecimento com prudência quando caminhamos nos seus enormes labirintos.
Vejamos o poema «Las sombras y los olvidos»:
«Ni el amor ni la muerte a ti me une / solo la desolación de marcharnos / sin cordura hacia el olvido / yo no regresar nunca y no saber / qué hemos vivido ni com quién.»
(Editora: Ediciones Amargord, Capa: René Magritte, Foto: Luiz Pablo Nuñez, Prefácio: José Cereijo)

Marta López Vilar relata-nos o seu encontro em Madrid com José do Carmo Francisco. Uma crónica que merece a nossa leitura no seu blogue, Laberinto de Papel.
José do Carmo Francisco
Marta López Vilar ou a terrível solidão do tempo
A «terrível solidão do tempo» surge na página 50 do livro La palabra esperada de Marta López Vilar. É o outro nome da solidão da vida: nascemos sozinhos, morremos sozinhos e dormimos todos os dias sozinhos – mesmo quando nos deitamos numa cama de casal.
A poesia de Marta López Vilar faz oscilar a sua respiração entre a Natureza e a Cultura. É uma poesia moderna não porque a autora é jovem (nascem em Madrid em 1978) mas porque a sua construção se organiza também no exercício da intertextualidade.
Trata-se sem dúvida de um lugar-comum mas, tal como na agricultura, «a enxertia só se realiza numa árvore que já existe», o mesmo é dizer que é impossível começar uma poesia a partir do zero, a partir do nado ou a partir do vazio.
Chegam até aos leitores deste livro as vozes dos trovadores que andavam de terra em terra a cantar os seus poemas – ainda não havia a palavra literatura porque não havia ainda sequer os livros. É a esses antigos trovadores que a poesia de Marta López Vilar foi buscar referências e pontos de partida para a sua própria, única e pessoal aventura poética.
Dizer que «esta poesia faz oscilar a sua respiração entre a Natureza e a Cultura» é o mesmo que afirmar «esta poesia é uma viagem entre a Natureza e a Cultura». A vida é, ela mesma, uma viagem entre o nascimento e a morte. Mas a viagem não tem aqui um sentido único, uma única direcção.

Pode viajar-se na proximidade do outro, no encontro marcado:
"De muy lejos vengo, como el viento claro / que abandoné en tu voz / para protegerme de la muerte. / No me despedí de ti. / Por eso ven a mí / y sálvame como tantas otras noches / de mis sueños. "
Pode viajar-se no sentido turístico do termo – Dresden, Esmirna, Alexandria, Roma. Ou Lisboa, por exemplo:
"Lisboa no existe. Es la herida desnuda / que contempla el Tajo, la frágil / presencia de la lluvia que florece / en las calles, el vacio que nombro en los secretos. / Ninguna imagem evoqué en esta ciudad. "
Mas também noutro sentido. Pode ser o diálogo inventado com uma estátua:
"Cierras los ojos en busca de ese mar / que a otros cuerpos se llevó de tu lado / vuelto en ceniza e vejez, siendo calor / prematuro de la muerte."
Pode ser o diálogo inventado entre Adriano e Antínoo:
"Ya nada persigo, nada se presenta ante mi puerta. / Ninguna juventud senti sino la tuya / ninguna ciudad, ningún otoño desbordó / por mis manos el cabello de la luz / los misterios del aire."
Grande parte destes poemas faz um convívio com a água. É uma maneira hábil de lembrar que só há vida na água e não por acaso de diz que «rebentaram as águas» quando uma criança está prestes a nascer. Vejamos o poema «Maresia»:
"Me quedo aqui, hermosa e alegre como me hiciste / esperando que regreses del mar / y com tu olor me traigas tu presencia y tu comienzo / tu principio sin fin que me conmueve."
O mar é uma oposição à terra, mapa da secura e da morte. Como no poema final do livro:
"Te marchas para siempre / y ya no sé donde se abre el mundo / donde está mi corazón y tantas flores. / Me vuelvo tierra profunda y desierta / cuerpo joven, sin rostro, enraizado a la muerte."
Um corpo enraizado na morte. Sim, enraizado porque, desde sempre se sabe, é inevitável essa morte, para todos e para o poeta também. Dessa morte só se salva o amor e a poesia. A Poesia. A Poesia. Que é a outra maneira de dizer Amor.
La palabra esperada, de Marta López Vilar
Ediciones Hiperión Madrid
78 páginas – 2007 – capa: uma figura a Acrópole de Atenas
XI Premio de Arte Joven – Poesia – de la Comunidad de Madrid
Marta López Vilar ou a terrível solidão do tempo
A «terrível solidão do tempo» surge na página 50 do livro La palabra esperada de Marta López Vilar. É o outro nome da solidão da vida: nascemos sozinhos, morremos sozinhos e dormimos todos os dias sozinhos – mesmo quando nos deitamos numa cama de casal.
A poesia de Marta López Vilar faz oscilar a sua respiração entre a Natureza e a Cultura. É uma poesia moderna não porque a autora é jovem (nascem em Madrid em 1978) mas porque a sua construção se organiza também no exercício da intertextualidade.
Trata-se sem dúvida de um lugar-comum mas, tal como na agricultura, «a enxertia só se realiza numa árvore que já existe», o mesmo é dizer que é impossível começar uma poesia a partir do zero, a partir do nado ou a partir do vazio.
Chegam até aos leitores deste livro as vozes dos trovadores que andavam de terra em terra a cantar os seus poemas – ainda não havia a palavra literatura porque não havia ainda sequer os livros. É a esses antigos trovadores que a poesia de Marta López Vilar foi buscar referências e pontos de partida para a sua própria, única e pessoal aventura poética.
Dizer que «esta poesia faz oscilar a sua respiração entre a Natureza e a Cultura» é o mesmo que afirmar «esta poesia é uma viagem entre a Natureza e a Cultura». A vida é, ela mesma, uma viagem entre o nascimento e a morte. Mas a viagem não tem aqui um sentido único, uma única direcção.

Pode viajar-se na proximidade do outro, no encontro marcado:
"De muy lejos vengo, como el viento claro / que abandoné en tu voz / para protegerme de la muerte. / No me despedí de ti. / Por eso ven a mí / y sálvame como tantas otras noches / de mis sueños. "
Pode viajar-se no sentido turístico do termo – Dresden, Esmirna, Alexandria, Roma. Ou Lisboa, por exemplo:
"Lisboa no existe. Es la herida desnuda / que contempla el Tajo, la frágil / presencia de la lluvia que florece / en las calles, el vacio que nombro en los secretos. / Ninguna imagem evoqué en esta ciudad. "
Mas também noutro sentido. Pode ser o diálogo inventado com uma estátua:
"Cierras los ojos en busca de ese mar / que a otros cuerpos se llevó de tu lado / vuelto en ceniza e vejez, siendo calor / prematuro de la muerte."
Pode ser o diálogo inventado entre Adriano e Antínoo:
"Ya nada persigo, nada se presenta ante mi puerta. / Ninguna juventud senti sino la tuya / ninguna ciudad, ningún otoño desbordó / por mis manos el cabello de la luz / los misterios del aire."
Grande parte destes poemas faz um convívio com a água. É uma maneira hábil de lembrar que só há vida na água e não por acaso de diz que «rebentaram as águas» quando uma criança está prestes a nascer. Vejamos o poema «Maresia»:
"Me quedo aqui, hermosa e alegre como me hiciste / esperando que regreses del mar / y com tu olor me traigas tu presencia y tu comienzo / tu principio sin fin que me conmueve."
O mar é uma oposição à terra, mapa da secura e da morte. Como no poema final do livro:
"Te marchas para siempre / y ya no sé donde se abre el mundo / donde está mi corazón y tantas flores. / Me vuelvo tierra profunda y desierta / cuerpo joven, sin rostro, enraizado a la muerte."
Um corpo enraizado na morte. Sim, enraizado porque, desde sempre se sabe, é inevitável essa morte, para todos e para o poeta também. Dessa morte só se salva o amor e a poesia. A Poesia. A Poesia. Que é a outra maneira de dizer Amor.
La palabra esperada, de Marta López Vilar
Ediciones Hiperión Madrid
78 páginas – 2007 – capa: uma figura a Acrópole de Atenas
XI Premio de Arte Joven – Poesia – de la Comunidad de Madrid
Subscrever:
Mensagens (Atom)

